Manchuria: Visión Periférica

Manchuria: Visión periférica es un libro fuera de serie tanto por la manera en que fué concebido como por su contenido. "No creo en barroquismos", le escribe el neólogo al diseñador, "Pero escogí Manchuria, porque comparte la "M" con México; quizá podría ir en tricolor verde, blanco y colorado la bandera del soldado... todo mundo ha oido hablar de Manchuria, pero muy pocos saben dónde está "como mi trabajo".

Desde su título, este libro es el reflejo fiel de la circunstancia mexicana a principios del milenio. La idea nace en el 2005, a partir de la invitación que Sol Henaro, entonces la osada directora de la calería Celda, le extiende al neólogo felipe Ehrenberg para exhibir en los espacios de la Universidad del Claustro de Sor Juana, en la ciudad de México.

Como por arte de magia, se fragua entonces la intención de conducir al público en un vuelo panorámico a lo largo del tiempo, para mostrar la vasta y ecléctica obra de este mexicano quien, dicho sea no tan de paso, cumple cincuenta años al servicio de la cultura de México.

Le tocó al artista Fernando Llanos ser el piloto designado para este vuelo. Él sería el encargado de ofrecer a los pasajeros su visión del pasado a través de su percepción del presente. Con la partida prematura del sol, la aventura sigue su curso gracias a los ciudadanos con que la protegen, allá en la torre, los controladores Alejandra Frausto y Mauricio Marcín.

Manchuria: Visión Periférica Manchuria: Visión Periférica Reviewed by Marco Mavil on 5/28/2008 Rating: 5

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